El
colegio es como nuestra segunda casa ¡¡Casi pasamos más tiempo aquí!!
Hemos crecido entre estos muros, nos hemos reído y hemos llorado y ellos han sido testigos de nuestros logros y derrotas.
No ha habido ningún momento que no haya merecido la pena.
Los profesores siempre han estado dispuestos a dedicarnos una sonrisa y ha echarnos una mano aunque se tratase de un problema insignificante.
Todas las asignaturas guardan algo bonito, algo interesante que merece la pena aprender. Por ejemplo las risas que me echo con mi compañera en Proyecto Integrado o informática hacen que acuda a estas clases con más ganas y energía.
En sociales aprendemos cosas que no están en los libros el profe Jose Luis nos lleva más allá de la época en la que vivimos, más allá de nuestro barrio e incluso a veces consigue convertirnos en reyes o presidentes del Gobierno.
Las matemáticas hacen que nuestro cerebro se mantenga activo. Nos divertimos muchísimo incluso cuando la profesora Rosa pierde los nervios.
La novedad de nuestra profesora de lengua hace que todos estemos espectantes respecto a lo que nos depara este curso. El duro trabajo diario y el esfuerzo de aprender cada día un poco más.
Siempre llevaremos un poco del profe Dani del que aún no nos hacemos la idea de verlo como "Dire" para nosotros siempre será el que te abrazaba cuando peor estabas y te apoyaba en los duros momentos, aunque no dejó ni por un segundo de felicitarte al ver cómo avanzabas en tus pequeños pero grandiosos logros.

Nuestros compañeros son como nuestros hermanos,son algo más que "los de siempre" ellos son parte de nuestro pasado, presente y seguramente de nuestro futuro. Hemos aprendido de cada uno de ellos, y de todos nos llevamos algo maravilloso y único.